¿Qué es la inteligencia emocional y cómo influye en el trabajo?

12/05/2021 | Santander Universidades

La inteligencia emocional es sin duda una de las habilidades comunicativas que un buen líder debe manejar. Saber leer una situación y actuar en consecuencia, buscando la mejor forma de dirigirse a los demás, es crucial a la hora de construir entornos y equipos de trabajo de alto rendimiento. 

Esta habilidad cobra cada vez más importancia en la actualidad, donde la gran competitividad que hay en el mercado exige a los profesionales que no solo tengan los conocimientos técnicos necesarios, sino que también posean capacidades como la empatía, la adaptabilidad y la resolución para entender mejor a los miembros de su equipo, saber cómo relacionarse con ellos y poder identificar sus necesidades para lograr una mejor comunicación y una mayor productividad.

¿Quieres saber más acerca de la inteligencia emocional en el trabajo y cómo puede afectar en el rendimiento del día a día? Te lo explicamos.

¿Qué es la inteligencia emocional?

Según Daniel Goleman, psicólogo e impulsor del concepto de inteligencia emocional, la inteligencia emocional se compone de:

    Autoconocimiento emocional o conocimiento de nuestras emociones y de cómo nos influyen para, por ejemplo, saber cómo y cuándo es nuestro nuestro mejor momento para tomar decisiones.

    Autocontrol emocional o autorregulación, que nos permite reflexionar sobre nuestras emociones y dominarlas.

    Automotivación o enfocar las emociones a objetivos y metas que nos motiven y nos beneficien.

    Empatía para establecer vínculos en las relaciones interpersonales.

    Relaciones interpersonales o habilidades sociales, que pueden contribuir a nuestro bienestar personal y repercutir en un buen desempeño laboral.

Sin duda, la inteligencia emocional se ha convertido en una de las características más valoradas de los líderes del siglo XXI, en cualquier ámbito y contexto. De hecho, en la actualidad encontramos varios CEO y altos cargos que muestran lo fundamental que es poseer esta habilidad para liderar con éxito.

Un ejemplo es Elon Musk, CEO de Tesla y SpaceX, para quien la seguridad y el bienestar de todos sus empleados es lo primero. Por ello, se encarga personalmente de cada uno de los incidentes de seguridad que surgen en sus fábricas y accede al puesto en el que ha tenido lugar el suceso para comprobar de primera mano qué ha podido fallar. Asimismo, se implica a la hora de atender todas las necesidades de los empleados que hayan sufrido lesiones.

Otro gran ejemplo de inteligencia emocional en el trabajo es Indra Nooyi, exdirectora ejecutiva de Pepsi. Indra mandó notas de agradecimiento a los padres de sus ejecutivos. Esta acción causó una increíble sensación de satisfacción y felicidad entre sus empleados, e incluso algunos declararon que era lo mejor que les había pasado. Gracias a este y otros gestos de gratitud, lealtad y humanidad, Nooyi alcanzó un índice de aprobación interno del 75 % y un aumento de las ventas de PepsiCo de hasta un 80 % en los últimos 12 años. 

 

¿Para qué sirve la inteligencia emocional en el trabajo?

El objetivo de la inteligencia emocional no es controlar nuestras emociones, sino saber manejar las situaciones en las que aparecen emociones incontrolables, utilizando técnicas y estrategias que nos permitan reflexionar y pensar cuál es la mejor opción. 

El propio Daniel Goleman explica que, a pesar de la creencia popular, la inteligencia intelectual (IQ) tan solo representa el 20 % del éxito de una persona. El otro 80 % se lo otorga a la inteligencia emocional (IE). Por otro lado, y según el estudio de Capgemini, la productividad puede aumentar hasta un 20 % cuando los miembros de un equipo utilizan correctamente la inteligencia emocional. 

Si nos fijamos en nuestras propias emociones, en el día a día podemos experimentar varias como el enfado, la rabia, la desconfianza, la tristeza, la euforia, la impotencia, etc., en cualquier momento y a causa de la relación con otras personas de la empresa.

Para ayudar a mejorar la inteligencia emocional en el trabajo existen diferentes técnicas:

    Comunicación asertiva: permite transmitir ideas desde la perspectiva de la autoconfianza y de una forma clara, a la vez que equilibrada y respetuosa con los demás.

    Lenguaje corporal: analizar el propio lenguaje corporal y el ajeno es un gran método para entender lo que está sucediendo a nivel emocional.

    Meditación: ayuda a mejorar el control de las emociones y desarrolla la capacidad de responder correctamente y con moderación en lugar de reaccionar sin control. 

    Diario emocional: escribir un diario emocional puede resultar muy eficaz y práctico para aprender a reconocer sentimientos y estados de ánimo.

    Escucha activa  y sincera: permite conocer a fondo las emociones y preocupaciones de los demás, así como mejorar las relaciones interpersonales.

    Análisis de la situación: no juzgarse a uno mismo y analizar la situación desde un punto de vista neutro, como si de otra persona se tratara, otorga una perspectiva diferente que permite llegar a mejores conclusiones.  

A medida que se implantan algunas de estas técnicas u otras, como el ensayo mental o la regulación del pensamiento o del razonamiento lógico, se puede mejorar mucho la inteligencia emocional. De este modo, se obtiene una experiencia que poco a poco se va integrando en cada una de nuestras decisiones, tanto a la hora de reaccionar a los sentimientos propios como a los de los demás. 

Liderazgo e inteligencia emocional

En investigaciones recientes, se ha demostrado que hay una estrecha relación entre la inteligencia emocional y el desempeño de un trabajo. Asimismo, los estudios señalan que, por lo general, las mujeres suelen obtener una puntuación más alta en campos como la empatía, las relaciones interpersonales y la responsabilidad social, tal y como se explica en el libro Liderazgo. El poder de la inteligencia emocional, de Daniel Goleman.

De hecho, Indra Nooyi subrayó la importancia de no dejar de lado los sentimientos de los demás, como elemento fundamental para un buen liderazgo, y mencionó que “solo porque eres un director no debes pensar que ya triunfaste. Debes seguir aprendiendo y mejorando cómo piensas y cómo te diriges a tu organización”.

Otra gran líder, Jacinda Ardern, primera ministra de Nueva Zelanda, demostró poseer inteligencia emocional durante su gestión de la pandemia de la covid-19. Entre sus medidas, decidió rebajar un 20 % su sueldo y el de sus ministros. También se quiso asegurar de que el confinamiento se cumplía estrictamente por el bien de los ciudadanos y, como acto empático e inspirador, se mostró a sí misma trabajando desde casa.

No es la primera vez que Jacinda Ardern demuestra su dominio de las técnicas de inteligencia emocional. Tras el ataque terrorista que sufrió el país en 2019, Ardern se puso al frente de la situación mostrando empatía con todos los afectados, a la vez que condenaba con claridad y firmeza los actos terroristas, sin acudir al odio ni a la furia, e inspiró a todo el país para trabajar juntos y, así, salir adelante

Por otro lado, la primera ministra neozelandesa también enseña su cara más personal a través de Instagram, donde combina mensajes oficiales con otras publicaciones relacionadas con sus tareas del día a día, que muestran su labor de una forma cercana y humana.

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Aprende a manejar tu inteligencia emocional para liderar a tu equipo

La inteligencia emocional se ha catalogado en los últimos años como la inteligencia del éxito, ya que las buenas prácticas en el ámbito laboral permiten aumentar la productividad y el rendimiento de los equipos de trabajo, tal y como demuestran los ejemplos que hemos visto anteriormente, en los que altos directivos de grandes organizaciones aplican técnicas de inteligencia emocional para aumentar la satisfacción de sus empleados. 

El liderazgo femenino ha destacado en este ámbito en las últimas décadas, llevando la inteligencia emocional al ámbito empresarial y promoviendo actitudes muy positivas, algo que ha demostrado que la inteligencia emocional es una herramienta más para crear equipos de trabajo de éxito. 

En definitiva, trabajar las habilidades, técnicas y conocimientos de inteligencia emocional es sumamente importante para los líderes del presente y del futuro. Con el objetivo de contribuir al desarrollo de estas competencias, Banco Santander impulsa Becas Santander, iniciativas de formación que abordan diferentes  temas entre los cuales se encuentran la inteligencia emocional, habilidades comunicativas, lenguaje verbal y no verbal, negociación y otros aspectos fundamentales y directamente relacionados con posiciones de liderazgo. 

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