¿Cómo afrontar las principales preguntas de una entrevista de trabajo?

22/07/2021 | Santander Universidades

¿Sabías que el tiempo medio de búsqueda de empleo hasta encontrar trabajo se alarga alrededor de 22,1 semanas? Durante este periodo, los candidatos deben enfrentarse a diferentes procesos de selección hasta conseguir el puesto de trabajo que tanto desean. 

Preparar y conocer las preguntas que más se repiten en las entrevistas de trabajo no solo nos da una ventaja competitiva frente a los demás candidatos, sino que también te permite afrontar las entrevistas con mayor seguridad. ¿Quieres saber cuáles son las preguntas más habituales de una entrevista de trabajo y qué es lo que realmente pretenden averiguar sobre los candidatos? Enseguida lo descubrirás. 

¿Qué tipo de preguntas hacen en las entrevistas de trabajo y qué debo responder?

John Lees, autor de The expert guide to getting the job you want, afirma que “incluso las personas que son relativamente inteligentes no se preparan muy bien para las entrevistas", y, en lugar de eso, improvisan, lo que conlleva que estén mucho más nerviosas en un momento en el que tienen que impresionar. Según Lees, "el nerviosismo está íntimamente relacionado con el bajo rendimiento".

Por lo tanto, tener un CV impecable no es sinónimo de conseguir un puesto de trabajo con facilidad, ya que las distintas preguntas de una entrevista de trabajo pretenden conocer en profundidad tanto a la persona como al profesional. Por eso, es imprescindible preparar bien la entrevista y no dejar nada a la improvisación. 

Si conoces de antemano las preguntas de un examen, las probabilidades de que lo apruebes aumentan, ¿verdad?. Eso mismo ocurre con las preguntas de una entrevista de trabajo: cuanto mejor te las prepares, más posibilidades tendrás de conseguir el puesto de trabajo que deseas.

Las preguntas personales

Las preguntas personales durante una entrevista de trabajo tienen como objetivo conocer mejor la personalidad del candidato. Sin embargo, no deben confundirse con preguntas un tanto delicadas sobre tu vida personal, como, por ejemplo, tu estado civil o si tienes intenciones de ser madre. Si te hacen estas preguntas, puedes negarte a contestarlas, ya que son poco éticas.

¿Cómo te definirías?

Este es un tipo de pregunta muy abierta que el candidato debe llevar siempre preparada, dado que es muy común que te la planteen durante el proceso de selección. 

Para encontrar la respuesta correcta debes analizarte a ti mismo, tanto a nivel personal como profesional, venderte lo mejor posible y dejar claro que tienes aptitudes para cubrir el puesto de trabajo ofertado. Se trata de aprovechar la ocasión para mostrar tus mejores cualidades, siempre sin exagerar y ciñéndote a la realidad: responsable, flexible, de mente abierta, sociable, con capacidad de sacrificio, proactivo, etc. E, incluso, lo ideal es que relaciones todas tus cualidades con tu experiencia laboral o personal. 

Además, también puedes construir tu respuesta en forma de elevator pitch o discurso de ascensor, es decir, un breve discurso de menos de 30 segundos con el que expliques quién eres, qué quieres y qué estás haciendo para conseguirlo.

¿Cuáles son tus puntos fuertes y débiles?

Esta es otra de las preguntas más típicas en una entrevista de trabajo. El objetivo es similar al de la pregunta anterior, con la gran diferencia de que en este caso también te piden que hables sobre tus puntos débiles. 

Con esta pregunta, es importante no caer en la trampa y dar motivos para quedar descartado. En lugar de hablar de debilidades, habla de aspectos que debes mejorar para convertirte en un mejor profesional. Por ejemplo, si eres una persona indecisa, deberías decir que tu toma de decisiones es mejorable. Asimismo, en cuanto a tus puntos fuertes, recuerda hablar de tus fortalezas con mesura, ya que demostrar un ego desmedido puede ser contraproducente.

Preguntas sobre la formación

Las preguntas sobre tu formación pretenden saber más sobre tus estudios. No te limites a recitar tu currículum, el entrevistador lo tendrá delante y ya conoce tu formación. 

El objetivo de este tipo de preguntas es profundizar en la razón por la que elegiste ese camino y qué tipo de experiencias has vivido, así como qué competencias y habilidades has adquirido y por qué estas pueden ser de utilidad en el puesto de trabajo al que optas. 

¿Qué has estudiado y por qué?

Deberás realizar un análisis positivo sobre todo aquello en lo que te hayas formado. Si tienes algún tipo de formación que no encaja del todo con el puesto puedes darle un enfoque que se centre en las habilidades blandas adquiridas: trabajo en equipo, empatía, habilidades comunicativas, etc. 

Si tu currículum incluye alguna experiencia que podría considerarse negativa, como por ejemplo una carrera a medias, deberás darle la vuelta para convertirlo en algo de valor, por ejemplo: esto me permitió descubrir mi verdadero camino. Y, sobre todo, no olvides destacar aquellas competencias que sean más adecuadas para el puesto. 

Tu experiencia laboral

Las preguntas sobre la experiencia laboral también están a la orden del día en las entrevistas de trabajo. El entrevistador querrá comprobar si estás habituado a trabajar en un entorno laboral similar al del puesto de trabajo ofertado. 

También querrá conocer cuáles han sido tus experiencias y cómo las valoras. Es importante ser sincero y comentar que cada experiencia te ha servido para aprender algo nuevo y mejorar como profesional.

¿Por qué dejaste o te despidieron de tu último trabajo?

Cuando te planteen esta cuestión, deberías ser lo más sincero posible, aunque sin echar piedras a tu propio tejado. 

Por ejemplo, en lugar de decir que sentías que no encajabas en tu anterior trabajo, podrías responder que tu día a día no era desafiante y que por eso estás buscando nuevas oportunidades. Sea cual sea el motivo, no critiques a tu anterior empresa, jefes o compañeros, ya que es señal de desconfianza y deslealtad. 

¿Tu anterior trabajo cumplió con tus expectativas?

Antes de acudir a la entrevista deberás analizar tus experiencias laborales previas para comprobar qué objetivos alcanzaste y cuáles te quedan por cumplir. De esta forma, podrás relacionar tus expectativas anteriores con las actuales, demostrando así que eres inconformista y que quieres seguir creciendo como profesional.

Preguntas sobre la propia compañía

Es habitual que te encuentres con preguntas sobre la compañía o empresa que ofrece el puesto. Su objetivo es simple: quieren saber si te has molestado en averiguar quiénes son, a qué se dedican, cuál es su cultura corporativa, sus proyectos, etc. 

¿Por qué quieres trabajar con nosotros?

Debes evitar las respuestas obvias o las relacionadas solo con la vertiente  económica, ya que pueden dejarte en mal lugar. En lugar de eso, demuestra que has realizado una investigación profunda de la empresa, comunica que compartes sus valores o que te encantan los proyectos que has podido ver en su página web.

Preguntas sobre habilidades blandas

Cada vez más, crece la importancia de las habilidades blandas en el mundo laboral; tanto que, según un estudio de LinkedIn, el 57% de los directivos consideran que las soft skills son más importantes que las hard skills. Por eso, cada vez es más habitual que se planteen preguntas relacionadas con estas.  

¿Prefieres trabajar solo o en equipo?

El trabajo en equipo se ha convertido en una de las habilidades blandas más valoradas por las empresas. Responde afirmativamente con un ejemplo sobre cómo has trabajado en equipo de tus anteriores trabajos o estudios.

¿Dónde te ves de aquí a cinco años?

El objetivo de esta pregunta típica de entrevista de trabajo es comprobar si tienes un proyecto profesional a largo plazo, si tienes ambición y espíritu de líder. El liderazgo es otra de las habilidades blandas más valoradas. 

¿Cómo actuarías frente a un conflicto laboral?

Con esta pregunta se busca averiguar si el candidato posee habilidades tan importantes como la inteligencia emocional, la empatía o la capacidad de escucha.

Preguntas que el candidato puede hacer al entrevistador

Antes de finalizar la entrevista, el reclutador te dará la oportunidad de realizar alguna pregunta. Si te queda alguna duda, es el momento de resolverla. Si lo tienes todo claro, entonces puedes marcar la diferencia interesándote por el puesto de trabajo y por la empresa en cuestión. Haz una investigación previa y prepárate algunas preguntas. Aquí tienes algunas ideas:

- ¿Qué es lo mejor de trabajar en esta empresa?

- ¿Qué retos y oportunidades me ofrece vuestra empresa?

- ¿Existe un programa de formación interna?

- ¿Cómo se organiza la empresa?

- ¿Cómo continuará el proceso de selección?

Si quieres superar una entrevista de trabajo con éxito, disponer de una buena combinación de competencias, experiencia laboral y habilidades blandas te abrirá muchas puertas. Por ello, es importante que sigas mejorando todos estos aspectos para conseguir un mejor futuro laboral.

Banco Santander, como parte de su contribución a la sociedad, impulsa las Becas Santander, con las que ofrece la oportunidad de formarse con instituciones prestigiosas y aprender las habilidades más demandadas por las empresas en la actualidad.

Si quieres seguir formándote para desarrollar capacidades y técnicas que te permitan diferenciarte de los demás, consulta el portal de Becas Santander. Podrás conocer de primera mano las habilidades que demandan las empresas para mejorar tu competitividad y empleabilidad. ¡El futuro está en tus manos!

 

Más posts interesantes que leer...