Upskilling y reskilling: claves para adaptar tus habilidades a los nuevos tiempos

10/08/2021 | Santander Universidades

¿Piensas que tus habilidades actuales serán suficientes a lo largo de tu carrera y que ya no es necesario que sigas capacitándote? 

Entre 75 y 375 millones de trabajadores, es decir, del 3% al 14% de la fuerza laboral mundial, deberán cambiar de categoría ocupacional para el año 2030 a causa de la automatización, la inteligencia artificial y la digitalización, según el estudio Jobs lost, jobs gained: workforce transitions in a time of automation, de McKinsey Global Institute. De ahí que optar por estrategias de upskilling y reskilling no sea una opción hoy día, sino, más bien, una necesidad para mantener un perfil profesional competente y que marque la diferencia en un mercado laboral en constante evolución.  

Upskilling y reskilling, una necesidad en tiempos de incertidumbre

Si bien el avance de la tecnología ya había sembrado cierta preocupación entre los profesionales en los últimos años, la pandemia de la covid-19 no ha hecho más que acrecentar el temor del capital humano respecto a no estar preparado para los trabajos del futuro. De hecho, cuatro de cada diez empleados de todo el mundo aseguran que ahora están más alarmados por la automatización de los puestos de trabajo que antes de la crisis sanitaria, según el estudio Decoding Global Reskilling and Career Paths, publicado por BCG y The Network.

Sus temores no son en vano, ya que, de acuerdo con el informe The Future of Jobs Report 2020, del Foro Económico Mundial, la proporción de habilidades básicas que cambiarán en los próximos cinco años es del 40%. Es decir, solo el 60% de lo que sabes hacer a día de hoy te seguirá sirviendo para el desempeño de tus funciones en 2027. 

Y es que, mientras tus abuelos podían ejercer sus responsabilidades de forma competente con los conocimientos adquiridos durante sus estudios o la experiencia profesional, en la actualidad, es impensable no potenciar un aprendizaje continuo a lo largo de toda la trayectoria laboral. Tanto es así que, como consecuencia de esta nueva tendencia, más de dos tercios de los trabajadores a nivel mundial están dispuestos a volver a capacitarse profesionalmente. Por ello, si quieres tanto crecer a nivel profesional como mantener tu empleo, resulta esencial apostar por el aprendizaje continuo, también conocido como lifelong learning, para reajustar tu propuesta de valor a las nuevas necesidades del mercado. 

Hay muchas formas de mantenerse competitivo en el mercado laboral. Por un lado, esto es posible mediante un plan de upskilling, es decir, mejorando tus habilidades y competencias en otras materias de tu sector, de modo que puedas acometer tus funciones con mayor solvencia y adaptarte a los cambios que se generen en tu área de actividad. Por el otro, existen los programas de reskilling, enfocados a adquirir nuevas hard skills y soft skills con las que puedes reinventar tu futuro laboral en otras industrias.

Lifelong learning: ¿hacia dónde dirigir la formación?

Es igual de crucial que seas consciente de la importancia que tienen los conceptos del upskilling y reskilling en tu carrera profesional como de que sepas hacia dónde redirigir los esfuerzos de capacitación. Recuerda que el objetivo del aprendizaje continuo es estar preparado para afrontar los cambios que se producen en el mercado laboral y, por tanto, la formación debe ir en consonancia con los mismos. 

En este sentido, el Foro Económico Mundial, en su último informe sobre el futuro del trabajo, también desglosa las áreas del conocimiento que experimentarán una mayor demanda por parte de las organizaciones en los próximos cinco años. Se trata de competencias relacionadas con el pensamiento crítico y la capacidad de análisis; la innovación, la creatividad y la proactividad; la resolución de problemas complejos; la inteligencia emocional y el poder de autogestión para lidiar con el estrés y los entornos VUCA; la mejora continua; el desarrollo de un enfoque centrado en la experiencia del cliente; las habilidades de liderazgo; el trabajo en equipo y las competencias en comunicación; o la adaptación tecnológica. 

Sin embargo, hay que tener en cuenta que estas habilidades son competencias transversales que contribuirán a tu preparación, pero deberás concretar el enfoque en función del sector de actividad al que deseas reorientar tu carrera profesional o en el que quieres actualizar tus conocimientos.

¿Cómo diseñar tu plan personal de upskilling y reskilling? 

Para llevar a cabo el diseño de tu propio programa de upskilling o reskilling, es importante que tengas en cuenta una serie de factores que te van a ayudar a definir los puntos claves de tu plan de aprendizaje continuo: 

  • Fijar los objetivos laborales: la primera pregunta que debes plantearte es qué quieres conseguir con esta capacitación. ¿Quieres sentirte más preparado para desempeñar tus funciones actuales o buscas ascender en tu empresa? ¿Te gustaría cambiar de profesión y buscar nuevas oportunidades laborales? Estas cuestiones pueden señalarte hacia dónde orientar la formación. De esta forma, si tu respuesta encaja con el primer caso, deberás elaborar un plan de upskilling, mientras que si se ajusta más con el segundo, deberás apostar por el reskilling. 

  • Analizar las fortalezas y debilidades actuales: es fundamental analizar en qué punto de partida te encuentras, es decir, es importante evaluar en qué competencias destacas, en cuáles tienes margen de mejora y qué habilidades puedes adquirir. Para ello, puedes utilizar la herramienta del DAFO personal

  • Estudiar las brechas de conocimiento existentes: a continuación deberás comparar tu perfil profesional actual con el que demanda el mercado. Por ejemplo, quizá no poseas grandes dotes comunicativas, pero puede que tampoco sea una habilidad muy necesaria para el puesto al que aspiras, por lo que será mejor concentrar tus esfuerzos en otra capacidad más necesaria para la actividad que quieres llevar a cabo. 

  • Seleccionar las acciones concretas de upskilling y reskilling: con esta visión global de las habilidades que posees y las que necesitas, puedes diseñar tu plan de upskilling o reskilling, seleccionando aquellos programas de capacitación específicos que contribuyan a impulsar tu carrera. Ahora bien, es recomendable que establezcas objetivos SMART, es decir, objetivos que sean concretos, alcanzables, relevantes, medibles y con un plazo temporal de ejecución. 

  • Aplicar los nuevos conocimientos: según el cono del aprendizaje de Edgar Dale y Bruce Nylan, la mejor forma de aprender una nueva habilidad es poniéndola en práctica. Por tanto, no te limites a cursar un programa formativo; busca la oportunidad para aplicar los conocimientos adquiridos a través de prácticas, nuevas oportunidades laborales o redes de networking. 

  • Mantener una actitud de constante aprendizaje: asegúrate de revisar y actualizar tu plan periódicamente. No olvides que las demandas del mercado cambian de forma continua y debes estar preparado para afrontarlas. Para ello, la mejor manera de conseguirlo es crear un programa de revisión preestablecido en tu plan de upskilling o reskilling. 

Con el fin de que puedas adquirir o mejorar las competencias y habilidades que se necesitan en el mercado laboral actual, para que, a través del aprendizaje continuo, puedas desempeñar una nueva función o un puesto de responsabilidad o, incluso, que tengas una mayor empleabilidad, Banco Santander pone a tu disposición las  Becas Santander. En este portal, podrás acceder a un gran abanico de becas sobre tecnología, idiomas, estudios, investigación, soft skills, prácticas y liderazgo femenino con las que acelerarás y fortalecerás tu futuro profesional de la mano de prestigiosas instituciones.

 

Si quieres convertirte en un “lifelong learner” e impulsar tu carrera profesional, consulta el portal de Becas Santander, donde encontrarás un completo catálogo de oportunidades formativas de reskilling y upskilling, con las que podrás redirigir tu carrera o aumentar tu capacitación profesional. 

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